Cómo comparar

Cómo elegir un desarrollador y leer un presupuesto

Cinco personas dan cinco cifras distintas por el mismo trabajo y no hay nada que comparar. La diferencia casi nunca es codicia. Cada uno ha contado un alcance distinto, y eso se ve antes de pagar.

Respondo dentro del día laborable, por escrito. Nunca llamo.

I
Por qué la cifra no decide nada

El presupuesto más barato suele ser el más caro

Un presupuesto no es el precio del trabajo, es la descripción de la idea que alguien tiene de ese trabajo. Quien menos ha contado casi siempre ha contado menos: sin versión móvil, sin traslado de textos, sin analítica, sin correcciones tras el lanzamiento. Todo eso aparece a mitad de camino, cuando volver atrás sale caro, y cuesta más porque entonces ya se cuenta aparte. Las cifras finales solo se pueden comparar cuando el alcance detrás coincide. Por eso lo primero que hay que buscar en el documento no es la cifra, son los límites.

II
Siete puntos donde los presupuestos se separan

Qué leer antes de la última línea

01

Qué queda fuera del presupuesto

Un buen presupuesto es medio lista de lo que no incluye: textos, fotografías, carga del catálogo, integraciones con sistemas ajenos, dominio y alojamiento. Si esa lista no está, existe igual. Simplemente la conocerá más tarde y con precio aparte.

02

A nombre de quién están el dominio y el código

Dominio, repositorio del código, alojamiento y cuenta publicitaria deben ser suyos desde el primer día. Si no, cambiar de proveedor se convierte en comprar su propia web.

03

Qué se considera terminado

«La web está lista» no es un momento, es un criterio. Abre en el móvil, el formulario llega al correo, la analítica cuenta, la velocidad está medida. Mientras no esté escrito, la aceptación depende del humor de cada parte.

04

Quién responde del plazo

Una fecha sin respuesta a «qué pasa si se retrasa» es un deseo. Pregunte cómo se lo van a avisar y qué se mueve después. La respuesta enseña si el trabajo estaba planificado siquiera.

05

Con quién va a hablar

A través de un gestor cada aclaración se cuenta dos veces y pierde la mitad del sentido. Hablar directamente con quien escribe el código convierte una corrección de tres días en una hora.

06

Cómo se cuentan los cambios

Por el camino va a querer cambiar algo. Conviene saber antes si entra en la cifra, si se cobra aparte y quién decide si es una corrección o una tarea nueva.

07

Qué pasa después del lanzamiento

Una web no termina al publicarse: actualizaciones, accesos, renovación del dominio, arreglos pequeños. Pregunte qué incluye el primer mes y en qué se convierte el mantenimiento después.

III
Señales que se ven de antemano

Cuatro presupuestos que crecerán por el camino

  • Todo en una sola línea. «Desarrollo web» y una cifra. Nada que comparar, nada que ajustar, nada que discutir: cualquier cambio quedará fuera del alcance.
  • Nadie hizo ni una pregunta. Quien puso precio sin preguntar por el alcance, las páginas y las integraciones puso precio a una suposición. Las suposiciones se corrigen a mitad del proyecto y siempre hacia arriba.
  • Una cifra muy por debajo del resto. Suele ser media obra sin contar, o una plantilla que habrá que rehacer en cuanto necesite algo propio.
  • Diseño y código en manos distintas sin responsable. En la costura entre el diseño y la maquetación vive el «eso no es lo mío»: el diseño existe, la página se le parece y no hay culpable.
Veinte minutos, tres preguntas

Cómo comprobarlo usted mismo

Coja cualquier presupuesto y busque tres cosas. Primera: la lista de lo que no incluye. Segunda: a nombre de quién quedarán el dominio, el código y la cuenta publicitaria. Tercera: qué se considera terminado, en una línea que se pueda verificar. Si falta alguna, pregúntelo por escrito y mire con qué rapidez y precisión le responden: esa es la correspondencia futura del proyecto. Y compare cifras solo cuando el alcance coincida en todos los presupuestos, si no, está comparando trabajos distintos.

Saber el precio
IV
Se pregunta antes de cada proyecto

Lo que suelen preguntar

¿Cuántos presupuestos pedir?

Con tres basta. Más no añade precisión, añade semanas: mientras reúne el quinto, los dos primeros ya han ocupado su hueco con otros proyectos.

¿Autónomo, estudio o agencia?

La diferencia no está en la palabra, sino en cuánta gente hay entre usted y quien escribe el código, y a nombre de quién quedan los accesos. Las dos preguntas se hacen igual a los tres.

Los presupuestos se diferencian cinco veces, ¿quién miente?

Probablemente nadie. Han contado alcances distintos. Redúzcalos a una misma lista de trabajos y la diferencia suele bajar a una vez y media.

¿Hace falta preparar un pliego antes?

No. El pliego ya es parte del trabajo y un buen proveedor lo arma con usted. Para empezar basta con una lista de lo que debe ocurrir en la web y algunos ejemplos que le gusten.

¿Cómo compruebo un portfolio?

Pida enlaces vivos, no imágenes. Ábralos en el móvil, busque el formulario y envíeselo a usted mismo. Una imagen se dibuja; una web que funciona, no.

¿Y usted cómo lo cuenta?

Una cifra por todo el alcance en dos días laborables, acordada antes de empezar y fija después. Va con la lista de lo que no incluye.

Cómo comparar

Reciba un presupuesto para su alcance

Una cifra por todo el alcance en dos días laborables, con la lista de lo que no incluye. Respondo por escrito y no llamo.

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