Una aplicación web que de verdad se usa
Cuando la hoja de cálculo ya no sostiene el negocio. Áreas privadas, paneles y sistemas internos hechos para el trabajo diario, no para una demostración.
Respondo dentro del día laborable, por escrito. Nunca llamo.
Con qué llega la gente
- La hoja de cálculo se rompió. Dos personas la editan a la vez y las cifras dejan de cuadrar.
- Los clientes piden un área privada para ver sus pedidos, documentos y estado sin escribirte.
- El equipo reescribe los mismos datos entre sistemas, a mano, cada día.
- Existe un producto ya hecho, pero cobra por usuario y aun así no hace lo que hace falta.
Qué incluye
Roles y permisos
Quién ve qué, campo por campo. Administrador, comercial y cliente ven tres pantallas distintas, no una con cosas escondidas por CSS.
El modelo de datos
Se diseña antes que las pantallas. Una estructura mal pensada se nota a los seis meses, cuando ya hay datos que migrar.
Interfaz de uso diario
Pensada para quien la abre cuarenta veces al día: teclado, búsqueda, sin animación decorativa estorbando.
Integraciones
Pagos, correo, Telegram, CRM: lo que ya mueve el negocio. La aplicación se suma al proceso en lugar de sustituirlo.
Importar y exportar
Tu historial entra y también puede salir. Nada queda encerrado.
Copias y accesos
Copias de seguridad programadas y todos los accesos en tus manos desde el primer día.
Cómo va el trabajo
Cuentas el proyecto
Un formulario corto: a qué se dedica el negocio y qué debe cambiar. Sin llamadas: respondo por escrito dentro del día laborable.
Recibes el presupuesto
En dos días laborables, un precio cerrado por todo el proyecto, antes de empezar. No una horquilla que después se duplica.
Ves la primera pantalla
La pantalla de apertura como maqueta, antes de programar. Cambiar el rumbo aquí sale barato; después de montarlo, caro.
Se construye
Primero el móvil, luego el escritorio. Comprobado con conexión lenta y en un dispositivo real, no solo en la ventana del navegador.
Se publica
Te entrego todos los accesos desde el primer día: dominio, alojamiento, analítica, el código. No retengo nada.
Cuánto cuesta
Una aplicación se calcula por lo que debe hacer, no por el número de pantallas. Recibes un precio cerrado por todo el proyecto en dos días laborables, antes de empezar; si el proyecto crece, el nuevo precio se acuerda igual, por adelantado.
- Cuántos roles y cómo de distintas son sus pantallas.
- Si hay que trasladar datos de un sistema anterior.
- Con qué se conecta: pagos, CRM, correo, mensajería.
- Si debe funcionar sin conexión o desde el móvil en la calle.
Un panel donde se ve dónde se pierden los clientes
Para PMP Group Stroy montamos el panel al que llega cada contacto, con métricas hechas a su proceso y no una lista genérica, y para este estudio, el panel con el embudo: visitas, contactos, fuentes, etiquetas de publicidad, hasta dónde leen y dónde se van. Ambos sobre almacenamiento privado: un enlace directo sin token responde 403. Las mismas manos, las mismas reglas.
El acceso a los paneles se da bajo petición: contienen datos de clientes, no hay enlace público.
Ver los casosLo que suelen preguntar
¿Cuánto tarda una aplicación?
Más que una web: la primera versión funcional suele llevar semanas, no días. El plazo exacto entra en el presupuesto antes de empezar, no «ya veremos».
¿Trabajas sobre código de otros?
Sí, si el código se puede leer. Después de revisarlo digo con franqueza si sale más barato continuar o rehacer, también cuando la respuesta honesta me quita el encargo mayor.
¿Dónde se aloja?
En tu cuenta, tu dominio, con tus datos. Yo lo configuro y te entrego las llaves; nada funciona en mi cuenta personal.
¿Y si hay que cambiar cosas tras el lanzamiento?
Es lo normal, una aplicación vive. Lo pequeño entra sobre la marcha; lo grande se presupuesta igual, un precio cerrado antes del trabajo.
¿Llamas por teléfono?
No. Respondo por escrito dentro del día laborable, en el canal que hayas dejado.
Presupuesto para tu aplicación
Cuéntame qué debe hacer: el precio llega en dos días laborables, antes de empezar.
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